El ataque de nervios
Ninguno de los grandes pensadores romanos ha conseguido, sin perder lo juício, reconstituir el bello semblante de Falbalá. Existe una pequeña astucia para ello, claro está, ¿pero cuál? Para mover las piezas, haz clic sobre ellas, pero no olvides que sólo pueden desplazarse las adyacentes al recuardo roso.






